Mostrando entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2013. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de febrero de 2013

Un dia cualquiera en la Tierra de Nadie

Nuevamente regreso aquí.

Nunca me fui, pero nunca colgué contenido nuevo tampoco.  Me ha resentido mucho el peso de vivir por mi cuenta ahora aunque esa es otra historia para otro día, quizás.

Al igual que ustedes me he escalofriado con las noticias de personas matando a personas en este país  un asunto que a todos nos tiene cansados y en el cual la gente desgraciadamente ha ido volviéndose mas y mas creativa, ¿O los medios mas amarillistas? difícil saberlo. 

Vivimos en la tierra de nadie, sobre esta tierra esta el cielo con sus nubes, majestuoso.  Aunque pocos se detienen a observarlo, en la tierra de nadie la gente no tiene tiempo de ver cosas hermosas.  La gente corre de un lado al otro, atemorizada, nerviosa: el Guatemalteco promedio ha dejado de planear su vida en función de "Si me asaltan" y lo han sustituido sutilmente por el "Cuando me asalten", escalofriante: La Tierra de Nadie también es muy escalofriante.

Camino por la Calzada Roosevelt, la zone 7 de la capital.  Siempre me ha parecido que la Calzada Roosevelt es una analogía perfecta a la sociedad guatemalteca: Por un lado tenemos hermosos y costosisimos centros comerciales donde encontramos caros objetos del deseo adornados con sueperficiales etiquetas de precio que solo lo mas afortunados se dan el lujo de adquirir.  ¡Ah! ¿Y por afuera de esos centros comerciales? ahí esta la Guatemala de las noticias, la Guatemala de los violadores en serie, de los asesinos y chantajistas, pandilleros y extorsionistas.  Aunque uno no puede existir sin el otro: Una perversa version practica del Ying y el Yang supongo.

Mientras camino por la Calzada Roosevelt me refresca un poco un viento suave, ha atardecido ya y la calle esta iluminada por los silenciosos postes públicos que manchan de luz la noche por aquí y por allá   Pero no camino, corro.  Hay un tumulto de gente adelante, ¿que ha ocurrido? es una pregunta que todos se hacen entre curiosiodad y morbo.  La gente corre tambien, somos todos hermanos hoy, todos corremos: Algunos se preguntan si se trata de un algun baleado o un atropellado, dificil saberlo.Yo me aproximo pensando que puedo ayudar en algo pero es poco lo que se puede hacer.  En la Tierra de Nadie no se puede ayudar a nadie.

3 Jovenes habian decidido comer unos minutos antes, imagino que acordaron ir al restaurante de Tacos de algunas calles mas arriba, una popular franquicia americana por supuesto: En la Tierra de Nadie nos gusta apoyar lo extranjero.  Sin pensar mucho en su seguridad subieron los tres a la misma motocicleta y algun vehiculo les hizo caer ¿o habran caido por su propia cuenta? en la Tierra de Nadie la gente no se hace responsable de sus actos, si habia o no un vehiculo adicional involucrado no lo sabremos nunca, ahora solo esta la moto para observarla, yace retorcida sobre el pavimento de la Calzada al igual que sus ocupantes.  

Llegan los paramedicos, inmediatamente le ponen suero a uno de ellos, uno que tiene paro respiratorio: En la Tierra de Nadie la gente no sabe tomar prioridades.  Uno de los jovenes se levanta, lo atienden sentado sobre la ambulancia: ha corrido con suerte pues esta conciente y solo esta un poco raspado.  Aunque mi conocimiento en medicina es limitado se que el joven con el paro respiratorio no vivira mucho mas.  Observo al otro, y este me mira - o por lo menos eso me parece, poco despues comprendi que tenia la mirada fija puesto que tenia muerte cerebral por el impacto.  

Al dia siguiente el suceso esta replicado en frias letras negras sobre un fondo blanco del periodico.  Algunos detalles estan omitidos pero en esencia recalca que han muerto dos de tres.  El articulo en su totalidad medira un par de pulgadas, en la Tierra de Nadie lo que no es escandaloso no vende, y un simple accidente de trafico no es digno de un articulo completo, en vez de eso le dedican algo comparable a un clasificado o quizas a un post en Twitter.

Me acuesto sobre mi alfombra y enciendo un cigarrillo mirando hacia el techo: Todos somos iguales verdaderamente, todos estamos aqui solos.  Todos vamos al mismo lugar y todos tendremos en algun momento nuestro propio tumulto de gente personal, observando: pasmados, fascinados, mientras nos despedimos de esta Tierra, tan hermosa, tan de Nadie.

Al final de cuentas, Todos somos hijos de la Tierra de Nadie.